La vida aburrida/ Esto no se acaba hasta que se acaba

miércoles, 7 de octubre de 2009

Exceso de trabajo.

El idilio con el imposible terminó, así, sin puntos suspensivos.
Lo quiero y lo adoro pero las chaquetas mentales son matapasiones.
Al que he visto periódicamente es a mi ex. No tanto como para que se me olvide el tormento chino que pasé cuando vivimos juntos y tanto para que me acuerde por qué estaba con él.
Lo necesario, digamos.

En mi calidad de bruja en training vaticino tres posibles resoluciones

-Ires y venires con ÉL hasta el final de los tiempos
-Decido que eso del amor y la pasión no es para mi y adopto un hijo en unos 5 años
-Me voy a Australia a estudiar, conozco a alguien y vivimos felices para siempre


Ja

Como si el asunto fuera tan fácil... El problema para alguien como yo es que tengo escrito en la frente un letrero que dice No soy fácil de domesticar y eso causa muchos, muchos problemas ¬¬

Creo que otra vez voy a empezar a hacer ejercicio como loca porque el cansancio mental no funciona del todo. Quizás hoy vaya a ver ese gimnasio que me gustó...

1 Respuestas al soliloquio:

Anónimo dijo...

Qué bueno que ya se acabó lo del dichoso Imposible... déjate fluir y el ejercicio es estos momentos será tu mejor medicina y si puedes busca en dónde hacer clases de yoga, es maravilloso cuando una trae atoradas las emociones, te mando un abrazo!

Claudia