Tenía pendiente el famosísimo libro en el que la protagonista se llama Violetta.
Llegó a mis manos y no desaproveché la oportunidad. Y puedo decir que me está gustando mucho y que como varias de las que lo han leído me identifico, porque creo que todas tenemos una violetta dentro y a veces queremos "cerrar los ojos, tirar los dados y esperar a que todo se lo lleve el diablo".
Y ayer, mientras esperaba sentada en un bonito sillón de imitación piel me puse a leer (por cierto que no deja de sorprenderme la cara que pone la gente cuando alguien prefiere un libro a la televisión que está prendida).
De entre las frases que encontré me gustó una que dice algo como:
"Cuando la gente es feliz no tiene historias que contar"
Quizás eso pueda explicar un poco mis ausencias. Y aunque hay días que me dan ganas de salir corriendo en dirección a la distracción más cercana, me modero y me repito que es lo que quiero y que nadie me dijo que sería fácil.