Galeano y más Galeano

viernes, 6 de agosto de 2010

Y todo fue una celebración de amor a la vida, bella y efímera como los altares de flores y los amores de paso

Los que hacen de la objetividad una religión, mienten. Ellos no quieren ser objetivos, mentira: quieren ser objetos para salvarse del dolor humano.

¿Para qué escribe uno, si no es para juntar sus pedazos? Desde que entramos en la escuela o a la iglesia, la educación nos descuartiza: nos enseña a divorciar el alma del cuerpo y la razón del corazón.

Como trágica letanía se repite a sí misma la memoria boba. La memoria viva, en cambio, nace cada día, porque ella es desde lo que fue y contra lo que fue.

Cada promesa es una amenaza, cada pérdida un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios, otra razón.

Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, si no la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día...

De los benditos acuerdos

¿Por qué me resulta tan difícil comunicarme contigo?
La palabra comunicación se remite a la puesta en común. A lo que tú llamarías acuerdos. Y de repente me da la impresión de que lo que tú quieres no es acordar algo entre los dos, sino que yo adopte tu pensamiento. Y lo digo porque con tu lenguaje así lo entiendo (De ninguna manera pretenderé que soy hermeneuta y diré que analizo tus palabras)Y entonces TÚ eres quien enseña a manejar el coche y no aprendo contigo. Y es la gente la que está mal porque no te cuenta las cosas, porque no te tiene confianza. No has pensado que quizás eres tú quien limita esa confianza de la que tanto hablas. Y mencionas que te parece inconcebible que alguien pueda ocultarte información y hasta hace poco ocultaste uno de los sucesos más difíciles de tu vida.
Ayer escuchaba a un académico hablar del pensamiento único y la divergencia de pensamiento.
Decía que los desacuerdos se valían siempre y cuando fueran inteligentes. Que lo único que no se permitía era la estupidez. Y me pongo a pensar en el acuerdo en desacuerdo, que a mi me parece sano y a ti no tanto. También mencionaba que cuando existe el pensamiento único nos cerramos al otro, a lo otro. Y entonces el pensamiento único tiene que ver con un individualismo reinante: el que nos hace estar solos en compañía y ensimismarnos. El que te hace intolerante a los errores de los demás, a sus gracias, chistes, costumbres. El que te impide estar con otro. Quizás esa es la razón por la que no puedo comunicarme contigo...

Alter-ego

Sabes que te comprendo mejor que nadie, quizás sea por eso que somos amigas. Se perfectamente cómo puede quemar el amor -y también el desamor- Yo también he estado con esa sensación de que la cabeza te va a estallar y el corazón se te quiere salir del cuerpo para evitar sentir tanto dolor. Se también lo que es pensar una cosa y desear otra Se lo que pueden pesar los celos y las heridas de palabras o acciones de otro. Creeme: te entiendo Cosas de más, cosas de menos.
Entiendo que quieras llorar hasta que te seques por completo y te hagas polvo. Que quieras correr a los brazos de alguien que no te diga nada y sólo ponga sus brazos a tu alrededor para sentirte segura. Lo único que puedo decirte es que de alguna manera se resolverá. Quiero que sepas que aquí estoy, como siempre

Post reciclados

Buscaba un documento y me topé con un archivo de posts de mi primer blog... voy subiendo algunos que quiero rescatar empezando por este:


Ni los zapatos...
Hoy quisiera saber qué fue lo que pasó con nosotros
Me doy cuenta de que a la fuerza ni los zapatos entran, como dice la frase tan popular
Y tengo una pena que no me permite darme cuenta de que tratamos de forzar las cosas, y miedo de aceptar que terminó desde hace un rato y sólo estamos prolongando el agónico dolor.
Lo siento, pero hoy tengo esa sensación de que no hay futuro juntos, de que las cosas seguirán siendo así y de que seguirás evitándome aunque estemos bajo el mismo techo
Sólo quiero que me digas con honestidad que no me quieres volver a ver si eso es lo que quieres.
Ya no se cómo hacerte ver que estoy dispuesta a estar contigo a pesar de todo, de que quiero ver tus ojos, tu boca y tu color de piel en un par de niños en unos años que no se si llegarán.
No entiendo por qué lo que te diga causa -de entrada- resistencia y basta para que te empeñes en hacer lo contrario.No quiero acostumbrarme a la soledad en compañía. A que te niegues a hablar conmigo de manera tácita, que prefieras dormir y me evites. Y se que puedo hacerlo porque no sería la primera vez.
Quiero bailar, quiero sentir el cielo, quiero volar, ver el amanecer, quiero vivir sólo el dulce momento y bailar, quiero sentirme bien...