Amores imposibles

martes, 9 de septiembre de 2008

Hace algunos años mi guía espiritual me recetó Amor y Occidente de Denis de Rougemont cuando traía un conflicto amoroso. En especial esa sesión de biblioterapia me abrió los ojos -ja-

a la realidad de que el concepto del amor es un constructo cultural, es decir: lo que concebimos como amor es lo que generaciones y generaciones de literatura, tradición oral, religión y otros tantos menesteres nos han dejado.


La semana pasada fui a una librería a buscar un regalo para uno de mis mejores amigos que es ultra-inteligente-super-culto y como traía a flor de piel el tema del desamor y todos sus avatares le regalé uno que se llama Breve tratado sobre la pasión y de paso se me pegó el de Los mitos del amor, una especie de continuación del primer ensayo de Rougemont sobre el tema.


Como soy territorial todo lo hago mío, incluidos los libros, así que ya he subrayado algunas frases que a continuación transcribo:


Eros, que era un dios para los Antiguos, es un problema para los Modernos. Era un dios alado, encantador y secundario; el problema es serio, molesto y complejo.


Para los clásicos, el amor sólo plantea problemas si entra en conflicto con el deber moral. No es un problema en sí. Se puede matar por celos o sentirse herido en su orgullo (social) pero no se puede morir de amor.


La pasión es esa forma del amor que rechaza lo inmediato, huye de lo próximo, desea la distancia y la inventa si es necesario para mejor sentirse o exaltarse.


Mmmmhhhhhmmm. Ahora entiendo

Por eso una vez que se logra el asunto, la pasión -PUFFFF- desaparece. Y esa es la razón de que nos guste lo complicado, los amores imposibles . Nos encanta el obstáculo que dificulta la situación y es por eso también que en muchos casos la gente sale corriendo cuando la cosa se vuelve posible.


He dicho

1 Respuestas al soliloquio:

Hello are u there dijo...

La pasión ama la distancia por que es su forma de crecer, que mejor forma de desear a alguien, que cuando no lo ves ....
Es como el sexo, no es lo mismo, arrebato pasional, carnal, ocasional, que diario, en el mismo lugar, de la misma forma, aunque ames a esa personita.