Sueños

jueves, 11 de diciembre de 2008

Otra vez mi subconsciente traicionero me delata y feo. Yo se que me va a seguir molestando pero sencillamente no voy a mover un dedo porque aún estoy en otra cosa y aunque el imposible propicie (¿o no?... ya no se) mis movimientos con bebidas embriagantes -ja- y con harta insinuación yo se que si me muevo va a salir corriendo y obviamente no quiero que se aleje de mi persona.
Como ya dije lo prefiero así: imposible. Creo que tengo un poco de miedo a que nuestra perfecta relación se dañe y aunque lo físico a veces se me antoja cañón estoy poniendo en práctica hartos ejercicios de relajación y respiración me queda claro que el sexo echa toooodo a perder en la mayoría de los casos (que conste que no generalicé).
Por lo tanto sigo en lo mismo: mi imposible seguirá siendo eso, aunque el cerebro me pida hasta en sueños otra cosa, como hago constar a continuación:
Estoy con el imposible... no se cómo fui a dar ahí. También éstá su mamá. Buscamos un regalo para una conocida que se casa (¿¿¿¿???¡¡¡¡¡!!!!)

En alguna ocasión anterior habíamos estado en la misma tienda y entre los estantes nos habíamos besado como a escondidas, como que no queriendo la cosa... (rrrrrrrrrrrrrrrrrrrr)

Decidimos ir a otro lado y vamos al estacionamiento. Nos subimos al auto. Al estar adentro voltea a verme. Sonríe. Se por qué lo hace. Recuerda lo del beso. Finjo demencia. Le pregunto. Me dice que nada y me aventuro a preguntarle si es lo que estoy pensando. Asiente.

Desde el estacionamiento puedo ver los balcones de un edificio que parece de departamentos. En el pasillo hay un árbol en una maceta. Veo cómo de la nada prende en fuego y se quema. Veo el fuego y lo señalo...
-SUENA MI DESPERTADOR-
Siempre me quedo a medias con los sueños interesantes...

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