Aquella vez necesitaba a alguien y comienzo a pensar que hubiera estado con el primero que se me apareciera.
Entonces supe que la química es más poderosa que la vista: él no me gustaba nada (tampoco me parecía horrible) pero cuando lo tuve cerca me di cuenta de que aquello iba a terminar mal.
Como en todos las relaciones gastadas, nuestro acercamiento se dio porque empezamos a llenar huecos que nuestras parejas no llenaban: hablando.
El horario laboral favorecía los acercamientos constantes y los eventuales viajes express más. Algún diciembre hicimos un viaje de un día en el que estuvimos juntos más de 8 horas.
Era fácil hablar con él, trabajar juntos, lograr acuerdos aunque de principio no opináramos lo mismo. Me ayudaba con lo que me costaba trabajo solucionar y yo también hacía lo mismo con él.
Un día, que no podía terminar un documento, me quedé un rato más en la oficina. Casi todos se habían ido. Entró y me preguntó si no iba a salir a comer. Le contesté sin voltear a verlo, con la cara clavada en la pantalla de la computadora. Él se acercó y me abrazó mientras yo estaba sentada frente al monitor. Para ese momento ciertos acercamientos cariñosos ya eran comunes y como soy de mucho contacto físico no me extrañó.
Instantes después se acercó y me dijo al oido:
No sabes cómo se me antoja darte una mordida
shock
Tardé en reaccionar. Lo único que pude decirle fue: ¡ni se te ocurra!
Y salí corriendo con la cabeza hecha un globo. No dejé de pensar en lo ocurrido durante un tiempo.
Al final la resolución fue que nos encontráramos en una oficina que hacía las veces de bodega y nos besáramos siempre deseando más y yo supe que
-Puedes amar a dos personas al mismo tiempo
-La culpa es algo con lo que puedes lidiar
-Los amores imposibles son los mejores (pequeño detalle: él estaba recien casado y esperaba una hija)
-Los enamoramientos juveniles nunca terminan bien. Al final un cambio de trabajo, de ciudad y de vida resolvió los conflictos shakespiereanos
Lo curioso es que me enamoré como idiota de él y nunca tuvimos más acercamiento físico que unos besos y caricias a hurtadillas.
Después de que se fue, continuaron las llamadas telefónicas con añoranzas de coincidir ante las imposibilidades, los te quieros de larga distancia y los te extraños, que se fueron haciendo más escasos hasta que él resolvió con un enojo el rompimiento definitivo.
No supe nada de él durante dos años. Hace un año me escribió un correo en el que pedía que nos viéramos. Tras pensarlo, le dije que sí. Finalmente me canceló y después de un par de correos más volvió a desaparecer.
Anoche lo soñé. Supongo que el vacío del momento me removió los recuerdos de un abrazo que valió la pena archivar
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
2 Respuestas al soliloquio:
Que historia! Me acordé de ciertas cosas..
Pues sólo queda decir que los momentos a hurtadillas son los más ricos del mundo, no sé di del mundo per tienen un sabor especial.
Guardalos en tus archivos y sácalos cuando merezcan ser dignos de presumir.
Mis mejores deseos para éste próximo año, les mando un abrazote.
Ale
Me recordaste a eldiseñador, amor juvenil, casado con esposa embarazada, enamoramiento fugaz de repetición, algunos besos dados y robados, planes no concretados, algunos mails, algunos post en FB y por fin la triunfal desaparición....
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