Me sorprende un poco que me busques más cuando está tu amor pasado por aquí. No me extraña la fijación que tienes por juntarnos. Y no pienso interpretar por qué conmigo haces ciertas cosas. Ya no.
Creo que lo más difícil ha sido tenerte tan cerca y sacarte de mi cabeza como con una espátula.
No se qué le cuentes a ella, y no sé si son mis nervios, pero creo que hoy me veía distinto. No acostumbro exhibir mis inseguridades, es más: las disimulo muy bien. Y creo que se da cuenta.
Lamento la situación de ella. Mira que venir a verte y estar sola en tu casa me parece una grosería. Por eso cuando yo fui a visitarte a terrenos lejanos evité llegar a tu casa, aunque tengo la impresión de que a mí no me hubieras dejado así.
Entiendo que un lustro puede hacer la diferencia. Quizás esa es mi fortaleza. Pero insisto: no deberías responder así a una muestra de afecto.
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
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