Tu saludo no es el mismo, se ha vuelto indiferente, como si diera igual que llego o me voy, si voy o vengo, a cada paso ese silencio empieza a enfriar mi corazón, lo vacía, mi camino lleva tu nombre, recorro los pasillos, ahora llenos de silencio y soledad, recordando tu nombre, tu presencia, tu aroma esta en todo el ambiente, las paredes blancas me recuerdan nuestra historia, donde un día podíamos escribir toda una obra maestra, el potencial que tenemos es impresionante. Aún recuerdo a la tía Conchita que decía que estábamos enamorados como 2 tontos, quería presumirnos delante de su marido por que le recordábamos el amor de ayer, la flor en primavera.
Ahora todo es más difícil, estas físicamente pero emocionalmente no, parece que tienes amnesia, me tocas como si no me conocieras pero entra el veneno en tu alma y recuerdas que te traicioné, pareciera una extraña, pero una extraña en la que no confiás, al dormir, recuerdas que soy yo, me abrazas con todas tus fuerzas y tu mirada me dice que jamás me aleje de tu lado... sin embargo la situación es muy delicada caminar uno junto al otro es como entrar en una pequeña tienda de cristal cortado, en la que cualquier movimiento puede provocar un desastre de dimensiones catastróficas.
Me desconcierta el estar caminando entre el fuego, tu mismo lo dijiste este es un campo minado cada uno esta en puntos distintos si queremos estar juntos, tenemos que encontrarnos, ser cautelosos y estar conscientes del terreno que estamos pisando y que eso puede ser letal.
Te miro con tristeza, te busco con desesperación, tu nombre esta en todos lados, tu presencia y tu aroma, te tengo en cualquier parte de mis recuerdos, de mi memoria de mi piel, no te quiero sacar, quiero que sigas ahi, te quiero volver amar, que me vuelvas a aceptar, que tu silencio, calle para siempre y solo sea música entre nosotros..... quiero estar en donde estabas, maldito día en el que todo ocurrio...
0 Respuestas al soliloquio:
Publicar un comentario