Ya pasado el tiempo agradezco que todo haya terminado en buenos términos con Daniel. Y confirmo una y otra vez que lo hubiera asesinado antes de lo que pensaba (ja)
Ahora su deporte favorito es necear conmigo, tanto, que un día que íbamos subiendo las escaleras le dije:
-Hay días en los que no te soporto, en los que te odio
Preocupado por mi exceso de honestidad contestó
-¿Neeeeeeeeeeeta?
-Sí, mmmmhhhh, pero en realidad te aprecio más de lo que te puedo odiar.
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
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