La terrible calma /quiero una vida aburrida

viernes 30 de diciembre de 2011

Algunos periodos contigo son más difíciles de lo que llegué a pensar. Debo reconocer que eres un excelente ejercicio para reconocer y cambiar que soy una freak del control.

Durante todos estos años te has dedicado empeñosamente a romper todos mis esquemas y paradigmas para recordarme con bastante frecuencia que NO PUEDO TENER EL CONTROL DE TODO LO QUE ME RODEA.

Paradójicamente mis emociones eran un terreno fuera de control (explíquese lo anterior con mi mala relación madre-hija) y así, me costaba muchísimo permanecer en calma, y cualquier cosa me desquiciaba más de lo normal...

"Polos opuestos se atraen" nunca pudo adquirir mayor sentido que contigo. Mientras yo necesito tener todo en un ambiente aunque sea un poco controlado, tú prefieres el caos en toda tu vida. Quizás por eso es que pasamos la mayor parte del tiempo en luchas. Las temporadas que pasamos de luna de miel son escasas, y casi siempre preceden a una tormenta emocional, pero contigo he aprendido que mi psique debe tener siempre a la mano la sombrilla y el impermeable por si el chubasco emocional se aparece.

Lo que no termino de explicar es que lo único que quiero es una vida feliz, en calma y aburrida... que disfruto más las comidas preparadas con mis amigos, que los afters que duran hasta el día siguiente. Sí, eventualmente lo puedo hacer; a veces puedo dejarme llevar por el flujo etílico, la noche y los ritmos musicales, pero no es algo que haga cada fin de semana (ni siquiera con mis amigos, como te empeñas en pensar).

Al final de cuentas lo que he ganado en calma interna ha sido por ti... y por eso debo agradecerte una vez más

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