En ese momento tenía la cabeza llena de hormonas de felicidad y omití detalles importantes que podían hacer que el hecho sonara menos atractivo narrativamente, pero hasta ahora es que me di cuenta.
La escritora frustrada que vive en mi (y la optimista también) gustan de contar historias. Y esta ha sido la vía por la cuál me he descargado poco a poco.
Creo que este espacio va a tomar una nueva vida... y a partir de hoy va a tratar de descargas literarias, en donde
(léalo bien)
(digiéralo)
cualquier parecido con la realidad
ES MERA COINCIDENCIA
porsuatencióngracias