Lugar común

miércoles, 30 de enero de 2008

Despues de todo caimos en un lugar común. Nosotros tan creativos, tan diferentes.
Terminamos por saludarnos sin ganas y deseando no encontrarnos. Evitamos cualquier lugar en el que podamos coincidir. ¿por pena, dolor, rencor quizás?
Confieso que a mi me duele. Que no me diste el tiempo suficiente para desear que te fueras y no volvieras jamás. Creo que todavía me quedé con ganas de las palabras de tu boca y los suspiros que exhalabas a cada rato
Y no entiendo qué fue lo que pasó conmigo
Si estaba demasiado dolida y a la vez igual de dispuesta para olvidar, para cobrar y para negar que efectivamente me estabas provocando las mejores emociones y unos ahora innombrables recuerdos que prefiero volver a ver una y otra vez cada que estoy a punto de caer en un sueño que me evita pensar.

Y entonces recuerdo el olor de la habitación, los sonidos y la luz de la luna que alcanzaba a colarse por la ventana. El tacto de tus pies en los mios y el ritmo de tu acompasado ir y venir durante las escasas horas de sueño después

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