A mis cercanas tres décadas de vida y en medio de una comunidad suuuuper-conservadora, desde hace un par de años he vivido rodeada de bodas, embarazos y anexos y si me apuran soy de los pocos entes que no han consumado boda ni manufactura de chamaco... ccchhhaaaaaale
Desde hace algunos meses vivo en pareja y la verdad es que no tengo la más remota intención de procrear (ya llegué a la conclusión de que hay algo mal en mi organismo porque ni siquiera se me antoja) y el solo hecho de imaginarme cargando un pequeño de tres kilogramos me produce una sensación horripilante. Y me encantan los niños y dicho sea de paso me considero bastante buena para cuidarlos y hasta caerles bien (en mi próximo post contaré los múltiples episodios de mis ligues con menores -muy menores- de edad, que más bien es una cosa tierna, así que aléjense malditos pedófilooooooooooos)
Bueno... ya divagué mucho. El caso es que no soy particularmente propensa a establecer relaciones de amistad en el trabajo, vamos, soy bastante rara (eso si, bien cortés, saludadora y sonriente)... del tipo de las que comen solas en una mesa del fondo, acompañada de libro, revista y/o computadora para adelantar pendientes o chatear mientras mastica. Otra vez estoy divagando... Total: hoy me invitaron a un baby shower, el segundo en menos de tres meses y ESO YA ES DEMASIADO PARA MI
Como soy muy decente seguro ese día pasaré a dejar un pastel, gelatina o galletitas con forma de biberón y saldré corriendo.... porque esas son emociones muy fuertes a mi edad. Eso además de recordar que -creo- (porque de un par no se) que todas mis amigas de la prepa ya tienen hijos (por supuesto dentro del sagrado matrimonio) y la mayoría de las de la universidad ya esá bien casada y esa es otra de mis manías... el vestido, la fiesta y los invitados me provocan repulsión... quizás lo único que quiero es un anillo-con-piedra-exótica (no diamante) y confieso que me encantaría una proposición de matrimonio ultra-cursi de esas de película-rosa-how-to-loose-a-guy-in-ten-days que me hacen llorar como magdalena cada vez que mis hormonas saltarinas me traicionan.
siiiii, no soy perfecta, lo acepto
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