Pena ajena

miércoles, 30 de julio de 2008

-Ya vess lo que provocas, todo por andar regando feromonas...
-Pero si yo no tengo la culpa (léase con cara del gato con botas de Shrek)
Resulta que hace algún tiempo tuve una separación de la persona con la que llevo muchos muuuuchos años. Y sucedió que en ese lapso en el que no andábamos se me atravesó un individuo agradable, que sumado a mi depresión amorosa vino a ser el clavo que me entretenía mientras el otro clavo regresaba (o por lo menos eso pensaba yo)
La cosa pasó a complicarse cuando el recién adquirido clavo empezó a encariñarse (y por supuesto a negarlo al mismo tiempo) y tomó el pretexto que mejor le pareció para marcar distancia.
El primer clavo minimizó todo lo que ÉL había provocado y a final de cuentas la que terminaba teniendo la culpa era yo (porque él todavía quería algo conmigo, porque él me había buscado pero el maldito sistema de telefonía móvil había conspirado contra él y porque finalmente él nunca esperaba que yooooo me involucrara tan rápido con alguien más)
Ahhhh, pero él era el que no quería estar conmigo... tons pues que se aguante
El caso es que al final de cuentas el clavo que había estado conmigo en mis peores momentos recibió una ligera golpiza propinada por quiénsabequé razón que francamente no entiendo y la verdad es que siento una especie de pena por el golpeado porque al fin y al cabo él no tenía la menor culpa de nada... En fin, ahora no quiere ni mirarme a la cara. Ni que yo lo hubiera mandado a golpear, pffffft

1 Respuestas al soliloquio:

Alebrijemx dijo...

Tu no, pero el clavo original seguro lo mando golpear en un arranque de celos, tu no tienes la culpa, la culpa la tiene el clavo original por irracional... creo yo.
No se, sera que yo soy un enclenque de 1.40m de estatura, osea que no ranqueo ni como tachuela, jajaja, pero no golpearia a nadie por celos (lo que no fue en tu año... no?)
Saludos y gracias por visitar mi blog, Diego