Desde que Él decidió en 2007 que alejarse de mi era la mejor opción para sobrellevar su crisis, me genera molestia en demasía. Esta vez creo que algo similar le está pasando. Cuando tiene problemas financieros opta por esas bonitas conductas: se aisla, nada le parece y yo soy una más de las personas que le generan molestias.
Y me encabrona
Ser parte de la perrada, que no me tenga la más remota confianza para decirme no-quiero-verte, y que a final de cuentas, esto sigue siendo igual.
Pero como ya todos sabemos, la culpa la tengo yo, por siquiera pensar que era un poco especial.
¡Shame on me!
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