Y sí.
La que no puede dejarte, ni olvidarte soy yo.
A la que se le ablanda el corazón cada vez que lee un mensaje que dice que quieres estar conmigo, soy yo.
La estúpida soy yo vamos. Nadie te ha culpado a ti. En ningún momento. Tú carga con tus culpas, que yo ya aprendí a cargar con las mías.
Desde la más inicial, desde la que me atormenta tanto por haberte visto esa noche. Esa es la más valiosa.
Después la culpa de haberte buscado... porque yo lo hice. Porque me molestaba no saber cómo se sentía tenerte cerca. Y años después me duele más saberlo.
Pero estate tranquilo, sé perfectamente que la culpa es mía, y de nadie más.
0 Respuestas al soliloquio:
Publicar un comentario