Como una buena parte de los habitantes de este país crecí en una familia disfuncional.
Madre workoholic y en extremo rencorosa, padre con algunos problemas con el alcohol, cuadrado, obsesivo, necio... hijo de abuela-madre-soltera con autoestima baja, machista y otros tantos adjetivos complejos.
Desde entonces hablo sola y creo que es la explicación directa a mis manías, traumas y fijaciones con los individuos con patologías psicológicas severas y casi clínicas, JA.
Desde hace un poco más de un año salí de la casa de mis padres después de haberlo deseado durante por lo menos 5 años. Pero tengo un problema:
No he cambiado mi domicilio fiscal, ni de mis estados de cuenta.
Entonces todo es motivo de alboroto. Especialmente con Hacienda. Gracias a una ineficiente contadora -foquin iriot, diría milcolores- que olvidó darme de baja del régimen de persona física me empezaron a llegar requisiciones y con ellas sermones de mi papá, los cuales recibo de manera intolerante en extremo.
Hoy recibí una llamada de mi casa y me chuté una conversación con mi padre bastante desagradable porque finalmente acaba en: eeeees que me preocupo por tíiiiiiii
Y si. Lo sé y se lo agradezco infinitamente
Pero acosar a alguien para que resuelva un problema no me parece la mejor salida. En fin... lo único que provoca es que yo evite a toda costa ir a su casa, lo bloquee en el messenger y haga caso omiso de las llamadas en mi celular.
Por lo mientras tengo un dolor de cabeza que sólo mi señor padre me puede provocar. So bad
2 Respuestas al soliloquio:
Ma: Hola hijo, como estas??
Diego: muy bien ma, como sigues?? paso algo?? estas bien??
Ma: mejor, no, si, te llamaba para preguntarte si pagaste tu tarjeta de banorte este mes
Diego: (que te importa!) si, por??
Ma: es que llamarón preguntando por ti...
Diego: ok, no te preocupes, yo les llamo
Resulta que me aumentaban el limite de credito y querían saber: como podrían servir mejor a un buen cliente?? bla bla bla
Pero la intensión de la llamada de mi ma era la misma que la que tenía tu papá, esto fue hace meses y aún no cambio nada, que se aguante un ratito mas, jajaja
Saludos, Diego
Je je, te entiendo. Yo también soy parte de una familia disfuncional.
Saludos!
Publicar un comentario