Hace unos cuantos años me dio por las artes marciales y no era mala, pero me faltaba lo que los conocedores de las películas de Rocky llamarían "the eye of the tiger". Aunque viera facilidad para conectar el punto (generalmente en la careta) me detenía la posibilidad de lastimar físicamente a la persona. -ok, ya empecé a divagar, eso no es lo importante-
Total que me habló mi entrenador, con el que he mantenido una relación amistosa-lejana, para que fuera maestra de ceremonias de un examen de cintas negras.
Fui sólo a dar la bienvenida porque alegué otro compromiso (me esperaba una presentación de disco de una banda de surf XD)
Estuve un rato y recordé que hace casi diez años LO conocí. Él hacía su examen y me gustó tanto que el destino no dudó ni un segurndo en ponérmelo en el camino para que me volteara de cabeza la vida. Por mi propia salud mental me despedí y me salí (después me enteré que EL llegó unos minutos más tarde)
Soy obsesiva (en un nivel medianamente sano) y no puedo dejar de hacerme preguntas acerca de las razones por las que no funcionó. Lamentablemente no fue del todo mi culpa. Mi responsabilidad era alejarme cuando ya lo había intentado sin ningún resultado. Y lo hice. Y me siento orgullosa de mi decisión, pero mi escasa tolerancia a la frustración me impide estar del todo bien. Supongo que es cosa de tiempo.
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Si hay algo que se llame felicidad, debe ser muy parecido a mi fin de semana, con samba y bossa nova a las seis de la tarde, con la observación a hurtadillas de un sueño ligero, pláticas y comida, horas y horas de caminata observando libros y gente. Tranquilidad y deseos pedidos a las estrellas.
El sabado me la pasé todo el día con Elimposible. También ayer. La puesta del sol cerca del Palacio de Bellas artes no tuvo desperdicio. Pláticas de autobus, roce ocasional de la piel.
Ayer fuimos a una fiesta patronal de un pequeño poblado. Mole, cervezas, arroz, tortillas de mano. Después acabamos en casa de una amiga brasileña compartiendo un mate. Sacó la guitarra y cantó en portugués un buen rato. Terminamos en el patio fumando y conversando acerca de la pasión. De cómo a veces dan ganas de salir a la calle dispuesto a enamorarse perdidamente de alguien, de esos amores que duelen y que te hacen sentir vivo.
Con ÉL todo era así... tenía la capacidad de maximizar todas mis emociones. Las buenas y las malas. Felicidad total o sufrimiento puro. Aunque con Elimposible me siento extremadamente bien y me provoca episodios disfrutables no es lo mismo, supongo que como ya lo había dicho se me acabó el amor
4 Respuestas al soliloquio:
Que buen fin de semana... se antoja super agradable :-D
El mío estuvo bueno también. Lo que mas extraño de mis tiempos de adolescente viviendo en casa de mi papá son aquellas tardes de sabado, carne asada, cervezas y guitarra.
Quizá sea tiempo de revivirlos, digo, si no nunca nadie me va a escuchar tocar y cantar Nos Braços de Isabel - Paulinho Moska (también en portugues).
Que arte marcial practicaste??
Saludos, Diego
Diego: Taekwondo. Y me gustaba mucho...pero mi entrenador me presionó demasiado hasta que acabé huyendo, no del deporte sino de él
jajaja... yo soy cinta verde avanzado en Tae kwan Do, entrene un tiempo cuando estaba en la primaria, pero regrese al football america :-P y años despues me parecío muy un deporte muy nena y me incline mas por el box y el krav maga, pero siempre me han gustado mucho :-P
Saludos, Diego
Pues como la violencia a mi nomás no se me da me sentaba muy bien, hasta empezaba a agarrarle el gusto a los golpes y emmm, bueno, soy una nena -pero ruda- XD
Llegué a rojinegra. Sólo me faltó hacer mi examen, pero se me atravesó un proceso de titulación y luego la verdad me dio codo pagar el examen que estaba como en 3 mil pesos. pffft
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