Conocí a un personaje muy interesante. MUY.
Narrador por elección y con una capacidad tremenda. Digamos que en ciertas ocasiones sus escritos me habían resultado inspiradores. Total que cenamos y mientras le veía las manos pensaba en que aunque soy asaltacunas por naturaleza podría hacer una excepción, aunque cabe decir que ese hombre podría ser mi padre. Tiene casi la misma edad que mi señor progenitor y eso me malvibra. Mucho.
Se que difícilmente lo volveré a ver y dicho sea de paso no voy a buscarlo con otros fines que los profesionales, porque sé que luego me puedo lamentar de haberlo hecho.
El caso es que su tono de voz y las pausas que hace al hablar me resultaron agradables en exceso. Las historias que me contó, más. Al final me regaló sus palabras, cosa que me resultó sorpresivo y placentero.
Narrador por elección y con una capacidad tremenda. Digamos que en ciertas ocasiones sus escritos me habían resultado inspiradores. Total que cenamos y mientras le veía las manos pensaba en que aunque soy asaltacunas por naturaleza podría hacer una excepción, aunque cabe decir que ese hombre podría ser mi padre. Tiene casi la misma edad que mi señor progenitor y eso me malvibra. Mucho.
Se que difícilmente lo volveré a ver y dicho sea de paso no voy a buscarlo con otros fines que los profesionales, porque sé que luego me puedo lamentar de haberlo hecho.
El caso es que su tono de voz y las pausas que hace al hablar me resultaron agradables en exceso. Las historias que me contó, más. Al final me regaló sus palabras, cosa que me resultó sorpresivo y placentero.
Tuve un momento raro cuando nos despedimos, me veía los ojos y el escote, los ojos y el escote... y yo tenía esa sensación en el estómago de vacío, llegué a pensar que en algún momento me buscaría la boca y me pareció que él estaba un poco nervioso pero al final nos abrazamos, le dije que había sido un placer conocerlo y que como soy optimista incurable esperaba volver a verlo algún día. Me dijo que a él también le había gustado conocerme, salió, me miró con sus ojos azules y se fue. Cerré la puerta con el corazón corriendo en tropel y me quedé con una agradable sensación.
En fin: fue un buen regalo para la memoria
En fin: fue un buen regalo para la memoria
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