Esto es una confesión.
No me gustan los hombres lampiños. En cambio me fascinan los hombres que tienen barba. Especialmente los que son blancos y de cabello oscuro. Debe atribuirse a un poco de síndrome de Malinche, o un psicólogo podría decir que tengo algún issue no resuelto con mi lampiño padre y por eso busco alguna especie de compensación física que me haga creer que el objeto de mi afecto no se parece en nada a mi progenitor. ¿Quién sabe?
Lo cierto es que me gustan los barbones...
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
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