Tuve que salir de mi terruño asfáltico por unos días (trabajo, ¿pues qué más?)
Y le dejé encargados a mis bichos y mis plantas a milcoloritos. Elimposible también tiene llaves (no malpiense usted, es que la señora que hace el aseo en su casa empezará a ir a la mía)
El caso pues, es que milcolores no pudo entrar y como algo me decía que eso iba a suceder, pues le recordé que elimposible tenía otro juego de llaves. Total... que el asunto acabó en que él terminó yendo a alimentar a los bichos, cosa que le agradezco infinitamente porque esas cosas peludas son mi adoración, mis compañías, distracción y colchón afectivo. Limpió y todo -mi-vi-da- y cuando hablé con él super lindo....
Últimamente ha estado así. La semana pasada pasó a dejarme a un festejo de una amiga mutua aunque él iba a otro lado, y obvio a mi me gusta que me cuide y que esté ahí.
Estoy mucho más tranquila con él en el sentido románticosexoso, pero no puedo dejar de quererlo y no es una cosa que me arranque suspiros, es más bien onda película de pedro infante
de:
Yo a usté lo quiero bien...
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
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