Agradecimiento

viernes, 6 de agosto de 2010

Gracias por estar ahí aquel día
Por tus palabras y tus acciones También por el cariño
que no pondré en duda en este momento
Gracias por enseñarme que la ciudad no era tan mala como pensaba
Por esa noche lluviosa y estrellada
Por las imágenes y emociones compartidas
También por las críticas y los cafés
Gracias por permitirme volar
Por dejarme saber que mi cuerpo es sólo mío y no tiene dueño

Gracias por ser una bocanada de aire cuando me ahogaba. Gracias por retirarte a pesar de que sentías, me sentías.

0 Respuestas al soliloquio: