Ayer vino a la ciudad una buena amiga a la que veo muy poco. Tuvimos una comida de cumpleaños de esas que se vuelven maratónicas y acaban en taquería a eso de las 3 de la mañana.
Eran como las 5 de la tarde cuando llegó un exnovio de la cumpleañera que yo conocí hace años. Lo vi y pensé en que se había puesto guapo...
Estuvimos platicando... Casual. Y más tarde la fiesta se mudó un rato a su casa. Horas después salió plan para ir a un bar, aunque la población ya había disminuido considerablemante ( a esas alturas solo quedabamos dos parejas, él y yo)
Fuimos a un lugar que tiene una parte en la que hay música pop y otra parte salsera. Nos instalamos en la segunda.
Muchas parejas bailando, unas muy bien y otras no tanto. Desde los que bailan perfecto porque seguro tienen años conociéndose, los hombres que solo conocen un paso de baile mientras la pareja luce francamente aburrida y el aprovechado que se sabrosea a las chicas con el pretexto del baile...
Hubo un momento en el que los dos coincidimos viendo a la misma pareja. Los dos bailaban muy bien pero era como una competencia en la que uno debía sobresalir. Empezamos a hablar de los bailarines y me preguntó si me gustaba bailar. Me aterroricé y contesté que más o menos. Me tendió la mano y yo le tendí mi vaso con el argumento de que necesitaba estar un poco borracha para bailar.
5 minutos después me reprendía la tontería por la oportunidad desaprovechada.
El baile (sobre todo el de parejas) es la mejor oportunidad de estar cerca de alguien. De tocarlo, sentirlo y olerlo sin paracer desesperadamente sexual. El baile es un mecanismo pre-cópula en el que exhibimos nuestros cuerpos y plumajes cual aves exóticas.
Alguna vez tomé un curso de baile con el amor imposible. Viviamos juntos y debo reconocer que él hacía un esfuerzo sobrehumano para estar ahi. Inevitablemente terminábamos peleando. Nunca nos pudimos acoplar al cien. El baile como metáfora de la relación de pareja...
Un rato después el guapo insistió. Rompí con mis esquemas y me dejé llevar.
Y me pareció perfecto. Él, el ritmo, el baile...
Vi la mano de mi amiga tomandos una foto. No me importó. Él se acercaba y me decía al oido que bailaba bien y que me daba pena por la cámara. Que había sido víctima de engaño porque yo había dicho que bailaba más o menos...
De inmediato vi que mi amiga había subido la foto al facebook del demonio. Pensé que era una pena nunca haber podido bailar así con ÉL y que debía dejarme llevar con más frecuencia.
Estuvimos platicando a lo largo de la noche y agradecí mucho el regalo del universo, esperando que la biología cumpla su promesa de algún posterior acercamiento rítmico.
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1 Respuestas al soliloquio:
Resulto ser un pájaro torpe que no puede mostrar su plumaje de este modo xD ... hay que resignarse a utilizar otras formas...
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