Te veo dormir a mi lado y envidio tu aspecto apacible. Me doy cuenta de que el cansancio te venció y acomodo tu cabeza para que no te lastimes el cuello. Sé que estás en ese punto entre la vigilia y el sueño en el que sabes que manipulo tu cuerpo a mi antojo con el pretexto de cuidarte.
Noto una pequeña sonrisa e incluso un leve suspiro.Te cubro con el edredón para que no te de frío.
Apago las luces y salgo de la habitación.
Abres los ojos y sonríes porque crees que no sabía que no estabas dormido. Miras el reloj y aprovechas los últimos quince minutos antes de ir a casa. A la casa que compartes con ella...
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
1 Respuestas al soliloquio:
uuuuhhh sin palabras!
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