Se nota que me está gustando verdaaaad...
Uno de los ensayos que leí por la mañana fue relativo a las miradas. Dice Fernández Christlieb que mirar es tocar con los ojos y no podría ser diferente porque si soy una curiosa táctil era natural que se me antojara tocar con los ojos.
Qué mejor ejemplo que el de ayer, que el Imposible traía una playera polo y era posible ver esa diminuta parte entre el cuello y el pecho, en la que si uno presta un poco de atención a veces se puede ver el ligero movimiento en la piel que producen los latidos.
A él me gusta verlo. Y no en el sentido estricto de cómo-se-me-antoja-llevarte-a-la-cama (que también es muy válido, por cierto) Es diferente. Es como hacer cariños con los ojos, como si quisiera descargar todos los abrazos que no le doy con sólo tocarlo.
Las miradas son una forma de comunicación no verbal en la que el emisor puede querer transmitir una cantidad extensa de sensaciones y sentimientos. Lo complicado es que el receptor
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