Pues ya... sucedió justo lo que predije:
Daniel y Milcolores están en pleno romance. Y curiosamente él me busca mucho otra vez. Como amigos -cabe aclarar-
La verdad es que yo trato de mantenerme muy al márgen, cosa que a veces es difícil siendo tan amiga de ella, pero como ya lo había pronosticado, estoy justo en medio porque los dos me cuentan cosas.
Creo que me molesta un poco que él haya decidido alejarse de mi una buena parte del año pasado. Odio que me huyan con la falsa excusa de que me están protegiendo a mí. Y digo falsa porque la dueña de mis emociones ¡soy yo!
Me parece que ahí empieza el problema con las relaciones: es más fácil endilgarte toda la responsabilidad a tí, que hacerme consciente de mis emociones... ash. A mí no me importa que se me rompa el corazón en mil pedazos. Bien vale pagar el precio con piel si así lo amerita, pero de repente me siento un bicho raro en medio de un mar de gente que concibe el amor como una sorpresa del destino o un regalo del karma. Si bien al principio puede ser así, creo que el amor es lo más zapatista del mundo: es de quien lo trabaja.
¿Serán capaces de amor?
Hace 8 años
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