Para las mujeres hay una diferencia abismal, para los hombres no tanto
(Que conste que no dije "para todas las mujeres o para todos los hombres")
Bonitas construcciones literarias, religiosas y sociales hemos heredado de generaciones. El catolicismo y la mayoría de religiones bíblicas han interpretado los textos en favor del orden social, por ello el adulterio se considera pecado (y causal de divorcio al mismo tiempo), y en general caracterizan al amor como un bien supremo y especial.
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece;
no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará."
Corintios 13: 4-8
Lo que no consideraron los intérpretes de diositonuestroseñor es que el ser humano es dual. Puede ser sufrido, benigno y sin envidia, pero también puede ser destructivo y manipulador. La literatura nos hizo favor de heredarnos los mitos de la pasíón y el amor; como el mito de Tristán e Isolda, la historia fatídica de Romeo y Julieta, la Lolita de Nabokov (y la atracción por lo prohibido), y otras expresiones que aparecen en libros como de amor y otros demonios (de García Márquez), los poemas de Neruda, las historias de Ángeles Mastretta y otras que refuerzan las ideas del amor como bien supremo y último.
Pero el sexo sigue siendo un tabú que en algunas sociedades no se puede ni mencionar, pero por otro lado y en silencio, proliferan las tiendas y los comercios relacionados con el giro sexual, así como las historias que exhiben nuestra verdadera naturaleza.
Todavía no se nos olvidan las marcas evolutivas que nos orillan a la reproducción. Y adicionalmente a estas alturas hemos aprendido a frenar la reproducción y exaltar el placer sexual. Pero para las sociedades ( y a veces hasta para la evolución) no ha sido buena idea que un macho riegue sus semillas por aquí y por allá, porque eso provoca desaveniencias y cortocircuitos biológicos. Pero también sabemos manejar a la perfección el doble discurso. Creemos fielmente en el amor, nos casamos para estar con una sola persona hasta que la muerte nos separe, pero cuando se apagan las luces, todos los gatos son pardos y regresamos a ser unas bestias en busca de placer o de reproducción.
Y ya lo dice la sabia frase: las mujeres damos sexo para obtener amor, los hombres dan amor para obtener sexo, y así le pasó a Pëjy Po'o, que se topó con uno que decidió ofrecer amor para ver si así conseguía sus favores. Y resulta que la insistencia es una ventaja reproductiva. La estrategia es muy básica: los machos en el reino animal aguantan las pruebas que decidan poner las hembras, así sea seguirlas durante un largo tiempo, unas buenas mordidas o las luchas con otros machos para finalmente aparearse con ellas. Si lo pensamos no somos tan diferentes de los animales.
Ayer, un compañerito del trabajo al que ya le había detectado acciones de coquetería me encontró en un pasillo y con gran abrazo y después de haberme especificado que se había ido de vacaciones SOLO con su hijo (como para que yo preguntara por la mamá y me informara la terrible noticia de que se separaron)
-¡pero qué rico hueles! ¿qué perfume traes? Te queda muuuuuy bien
El olfato es uno de los principales promotores de los acercamientos carnales, porque brinda información de compatibilidad sexual y genética.
Pero uno puede hacer breves bromas, creer que no está interesada y permitir que la literatura, la religión, y la sociología hagan su trabajo para entorpecer a la naturaleza.
Hago marketing gratuito (?)
Hace 2 días
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