hit me harder

domingo, 21 de agosto de 2011

Ya se sabe que la terapia no me funciona porque inevitablemente llegamos a un momento en el que el psicólogo en cuestión me pregunta: ¿qué quieres cambiar de ti?
Entonces he optado por métodos alternativos como la elaboración de un diario que ahora usted se encuentra leyendo, y mucha, mucha, MUCHA biblioterapia.

Los libros son buenos compañeros porque no le preguntan nada a uno, ni lo cuestionan; sólo dan respuestas. Lo único que hay que saber hacer con un libro es saber buscar al que puede contestar las preguntas que uno tiene. Los libros que compro y bajo nunca me han quedado mal. Me contestan religiosamente lo que quiero saber. Lo que posteé hoy mismo en la mañana tiene que ver con una larga lista de preguntas existenciales sobre el amor, el sexo y el sufrimiento todo junto.

He llegado al momento en el que he leído suficientes libros como para desconfiar del amor y desearlo locamente (todo al mismo tiempo). Sé que las mejores relaciones (por lo menos las duraderas) tienen que ver con algo carente de pasión y con un acuerdo social de conveniencia. Lamentablemente eso no se me da. Me gusta el fuego, qué le vamos a hacer.

Ya había ventilado en este espacio que tengo un amigo que me perturba y creo que soy correspondida, pero dudo que pase algo porque él lo va a negar y yo sencillamente no lo voy a buscar. Como en ocasiones anteriores, me busca con excusas profesionales, a lo cual me he hecho olímpicamente güey, deporte que se sabe, me gusta practicar. Esta semana se me apareció en la oficina nomás para saludar (ay-ajá) y yo la verdad no le hice mucho caso. Se fue. Entre el viernes y el día de hoy me ha mandado más mensajes que en los últimos dos meses.

Tiendo a pensar que es porque lo estoy ignorando. Hoy me mandó un mensaje para que bajara una aplicación a mi teléfono y nos pudiéramos comunicar sin que nos cueste. Hasta ahora el dinero no ha sido ningún impedimento para chismear o cortejar a alguien. Soy bien macho y qué.

Me enoja
Me encabrona que siendo todo taaaan sencillo, las cosas se compliquen tanto.

Si uno quiere y el otro también, debería ser más fácil

Hola. Soy Emilia y soy monógama serial

Y usted tendría que contestar con un cantadito hoooola Emilia. Y como en este blog somos miembros honorarios de adictos anónimos del amorts, deberíamos ayudarnos, por ello hoy les traigo un material lúdico-didáctico.

No sin antes maldecir a tuirer...

Me topé con una reseña del libro Anatomía del amor, de Helen Fisher y fui corriendo a la librería a comprarlo. Aunque me costó un ojo de la cara, presiento que será de esos libros que se vuelven un poco más que la biblia para mi persona.

Les dejo la reseña del libro con pura intención de venganza: para ver si a alguien se le antoja un poco y sale corriendo a comprarlo.



Debo confesar que no tuve a bien buscar una versioncita electrónica, pero como tampoco soy envidiosa:

Cumplidos culposos

jueves, 11 de agosto de 2011

No me digas que no estás enamorado cuando le recitas poemas. No me lo digas sólo por guardar una posibilidad. Prefiero eliminarlas todas de una vez, aunque en el fondo sepa que es miedo.
Hoy me dijiste que me extrañas porque hace mucho que no te ríes de manera inteligente. Porque nadie sabe provocarte así. Sólo yo.
Y para cuando te des cuenta el fuego habrá pasado y te darás cuenta de que la imagen que te habías hecho de ella era sólo para satisfacerte a ti.
Nadie cumple con nuestras expectativas.
Dibujamos el amor en el rostro de otra persona. Y al final nos damos cuenta de que los trazos se borraron del papel.
Yo estaré como siempre, buscando citas de poemas que me hagan recordar y llorando de risa cada vez que nos vemos.
Habré olvidado intencionalmente que podría intentarlo contigo. Nos veremos y jugaremos esos juegos de palabras que no juegas con nadie más.
Y las cosas seguirán igual. Ahí estaremos temiendo equivocarnos en el momento en el que ya sabemos que caerá un aguacero, pero todavía estamos cerrando los ojos esperando el contacto del agua con la piel.

Quiero/Pensamientos revueltos y frustraciones diversas

martes, 9 de agosto de 2011

Hay días en los que me siento un cajón repleto de diminutas nostalgias. A veces todas se juntan en mi cabeza, hacen fiesta y conspiran contra mi.
Hoy hice 40 minutos de ejercicio.
Eso es un claro indicador de que emocionalmente estoy muy mal... ¡ja!
A veces extraño locamente las artes marciales y hace unos días que salí a caminar di con un pequeño lugar de kung fu, y como ahora estoy en la búsqueda de la paz interior como kungfupanda estoy tentada a probar si mi chi está en condiciones. Además de que los golpes-deportivos me resultarían una buena terapia en este momento.
Hoy me preguntaron si YA tengo novio. Contesté otra vez que YA no uso esa figura jurídica. Que o mío son los encuentros carnales desaforados sin compromiso, los amores platónicos y el exceso de trabajo como terapia contra la ira amorosa.
El cielo está gris-nublado-de-casi-lluvia y yo tengo calor.