Respetar las decisiones

martes, 17 de enero de 2012

Tengo un trabajo que me gusta.
Rento una casita con jardín que queda a 10 minutos de mi trabajo caminando
Estoy estudiando un posgrado que se relaciona con mi proyecto de vida.
Mi sueldo me alcanza para vivir y eventualmente para darme ciertos gustos. Evidentemente el dinero no me motiva y he rechazado varias ofertas laborales porque no me veo desempeñando ciertos roles.

Tengo un par de amigas que sucumbieron ante los encantos monetarios de puestos burocráticos o empresariales. Y cada vez que ven la oportunidad me quieren incluir en sus maquiavélicos planes.
Lo agradezco mucho.
Me gusta que me consideren para cosas importantes.

PERO NO ME INTERESA

¿Por qué es tan difícil aceptar que somos amigas pero no implica que deba ser totalmente como ellas?

Recién me llama una de ellas para ofrecerme fabuloso puesto temporal con un jugoso salario

Le agradecí mucho y le dije que estoy en paz como estoy. Que no quiero descuidar mi posgrado y que mi proyecto de vida está aquí

Y me contestó: piénsalo, te envío los datos y si no te interesa me avisas

¿NO FUI CLARA?
Me molesta que la gente no escuche. Mucho más cuando son mis amigas




Naturaleza tramposa

jueves, 12 de enero de 2012

Aunque la estética está relacionada con una percepción subjetiva es también un acuerdo social.
Me gustan guapos. (Y digo que son guapos porque generalmente tienen un ejército de féminas esperando turno). Y generalmente tengo buena suerte porque tengo varios trofeos en la egoteca (y no es precisamente porque sea una entrenada seductriz, como ya se sabe).

Estaba leyendo una nota que relaciona las voces masculinas graves con un conteo menor de espermatozoides...  con una ligera advertencia del reportero vinculando la guapura masculina con la no descendencia. Generalmente las voces graves se asocian al dominio y al éxito social, pero la naturaleza podría indicar que sólo es un premio de consolación por no ser suficientemente buenos para reproducirse como conejos.

Aunque los seres humanos creemos que tenemos una función sublime en esta tierra, en la realidad la función primaria es la propagación de la especie, por ello no es casualidad que la mayoría de las mujeres sientan una terrible necesidad por engendrar hijos.

Pero notas como esta me generan dudas acerca de esa función (con todo y que hay personas que pareciera que es lo único para lo que son buenas). Mientras tanto, creo que la naturaleza nos engaña un poquito para pensar en que seguiremos propagando la especie, y se divierte poniendo trampas guapas en el camino.

Que se preocupen las traumadas que se sienten incubadoras. Uno puede tomarlo como una pista anticonceptiva


Brillante deducción mi querido Watson

lunes, 9 de enero de 2012

En la peli Sherlock Holmes, games of shadows el adorable personaje principal se avienta una frase buenérrima con respecto al matrimonio:

"Perhaps is better to die alone than to live life in eternal purgatory"
-Quizás es mejor morir solo que vivir la vida en un eterno purgatorio-










¿Cuáles son las diferencias entre amor y sexo?

viernes, 6 de enero de 2012

Para las mujeres hay una diferencia abismal, para los hombres no tanto
(Que conste que no dije "para todas las mujeres o para todos los hombres")

Bonitas construcciones literarias, religiosas y sociales hemos heredado de generaciones. El catolicismo y la mayoría de religiones bíblicas han interpretado los textos en favor del orden social, por ello el adulterio se considera pecado (y causal de divorcio al mismo tiempo), y en general caracterizan al amor como un bien supremo y especial.

"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 
 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 
 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 
 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 
El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará."

Corintios 13: 4-8

Lo que no consideraron los intérpretes de diositonuestroseñor es que el ser humano es dual. Puede ser sufrido, benigno y sin envidia, pero también puede ser destructivo y manipulador. La literatura nos hizo favor de heredarnos los mitos de la pasíón y el amor; como el mito de Tristán e Isolda, la historia fatídica de Romeo y Julieta, la Lolita de Nabokov (y la atracción por lo prohibido), y otras expresiones que aparecen en libros como de amor y otros demonios (de García Márquez), los poemas de Neruda, las historias de Ángeles Mastretta y otras que refuerzan las ideas del amor como bien supremo y último.

Pero el sexo sigue siendo un tabú que en algunas sociedades no se puede ni mencionar, pero por otro lado y en silencio, proliferan las tiendas y los comercios relacionados con el giro sexual, así como las historias que exhiben nuestra verdadera naturaleza.

Todavía no se nos olvidan las marcas evolutivas que nos orillan a la reproducción. Y adicionalmente a estas alturas hemos aprendido a frenar la reproducción y exaltar el placer sexual. Pero para las sociedades ( y a veces hasta para la evolución) no ha sido buena idea que un macho riegue sus semillas por aquí y por allá, porque eso provoca desaveniencias y cortocircuitos biológicos. Pero también sabemos manejar a la perfección el doble discurso. Creemos fielmente en el amor, nos casamos para estar con una sola persona hasta que la muerte nos separe, pero cuando se apagan las luces, todos los gatos son pardos y regresamos a ser unas bestias en busca de placer o de reproducción.

Y ya lo dice la sabia frase: las mujeres damos sexo para obtener amor, los hombres dan amor para obtener sexo, y así le pasó a Pëjy Po'o, que se topó con uno que decidió ofrecer amor para ver si así conseguía sus favores. Y resulta que la insistencia es una ventaja reproductiva. La estrategia es muy básica: los machos en el reino animal aguantan las pruebas que decidan poner las hembras, así sea seguirlas durante un largo tiempo, unas buenas mordidas o las luchas con otros machos para finalmente aparearse con ellas. Si lo pensamos no somos tan diferentes de los animales.

Ayer, un compañerito del trabajo al que ya le había detectado acciones de coquetería me encontró en un pasillo y con gran abrazo y después de haberme especificado que se había ido de vacaciones SOLO con su hijo (como para que yo preguntara por la mamá y me informara la terrible noticia de que se separaron)

-¡pero qué rico hueles! ¿qué perfume traes? Te queda muuuuuy bien

El olfato es uno de los principales promotores de los acercamientos carnales, porque brinda información de compatibilidad sexual y genética.

Pero uno puede hacer breves bromas, creer que no está interesada y permitir que la literatura, la religión, y la sociología hagan su trabajo para entorpecer a la naturaleza.