Post reciclados

viernes, 6 de agosto de 2010

Buscaba un documento y me topé con un archivo de posts de mi primer blog... voy subiendo algunos que quiero rescatar empezando por este:


Ni los zapatos...
Hoy quisiera saber qué fue lo que pasó con nosotros
Me doy cuenta de que a la fuerza ni los zapatos entran, como dice la frase tan popular
Y tengo una pena que no me permite darme cuenta de que tratamos de forzar las cosas, y miedo de aceptar que terminó desde hace un rato y sólo estamos prolongando el agónico dolor.
Lo siento, pero hoy tengo esa sensación de que no hay futuro juntos, de que las cosas seguirán siendo así y de que seguirás evitándome aunque estemos bajo el mismo techo
Sólo quiero que me digas con honestidad que no me quieres volver a ver si eso es lo que quieres.
Ya no se cómo hacerte ver que estoy dispuesta a estar contigo a pesar de todo, de que quiero ver tus ojos, tu boca y tu color de piel en un par de niños en unos años que no se si llegarán.
No entiendo por qué lo que te diga causa -de entrada- resistencia y basta para que te empeñes en hacer lo contrario.No quiero acostumbrarme a la soledad en compañía. A que te niegues a hablar conmigo de manera tácita, que prefieras dormir y me evites. Y se que puedo hacerlo porque no sería la primera vez.
Quiero bailar, quiero sentir el cielo, quiero volar, ver el amanecer, quiero vivir sólo el dulce momento y bailar, quiero sentirme bien...

Lo mío lo mío NO es la seducción

lunes, 26 de julio de 2010

Toma tiempo conocerse a uno mismo y como no somos seres inmutables el autoconocimiento es un proceso continuo que difícilmente llegará a su fin.
Descubrí que soy pésima seductora. A veces puedo ser coqueta pero de ahí a seducir estoy a miles de kilómetros de distancia.
Cuando tengo suficiente sangre fría puedo ser provocadora profesional, pero eso tampoco me resulta fácil.
Para muestra un botón:
Hace unos cuatro años tuve un compañero de trabajo con el que había cierta tensión. Ciertas similitudes nos llevaron a ser muy buenos amigos, pero aunque te hagas el mejor amigo de alguien, si se traen ganas, lo más probable es que ocurra un descargo tarde o temprano.
En mi caso se quedó en stand by cuando él empezó a andar con una chica. Sobra decir que al principio ella me odiaba, pero después tuvo que tolerarme con sus debidas reservas. Supe que él se había enamorado la primera vez que vi su cara cuando llegó a contarme que se habían peleado, y también supe que el amor les duraría poco un día que salimos a tomar una cerveza (él y su novia, otra pareja de amigos y mi entoncesnovio y yo) y ella empezó a tener complicaciones lingüísticas después del segundo tarro y para el tercero ya estaba revelando intimidades dolorosas:

-Es que cuando lo conocí no era así (pffff, ¡clásico!)... antes lavaba su ropa y ahora hasta los calzones se pone sucios

P E N A A J E N A

Hace como un año y medio tuvieron su primera bronca fuerte y hace unos meses se separaron. Él fue a buscarme e inmediatamente regresó la tensión. Me sugirió ver pelis en mi casa y si yo no tenía problemas él podía quedarse a dormir (vive lejos y odia manejar).

Fuimos al cine a ver toy story 3. Me reí como enajenada de la película y de las tonterías que dijo durante toda la función. Regresamos a mi casa y compramos un six de cervezas.

Desde que nos vimos me repitió cosas como:
-Hoy reservé toda la tarde para ti
-Hoy tú tomas todas las decisiones
-Tú decide. Todo lo que pase hoy lo vas a decidir tú

mmmmjjjjjjjjjjj

Si yo hubiera visto el episodio desde fuera hubiera dicho que estaba claro: INTENCIONES SEXOSAS

Como soy yo, desde dentro me quedan mis dudas.

Me apaniqué y no dije ni pío. Mucho menos moví un dedo para seducirlo. Navegué con banderita de amigos hasta la última cerveza y comencé a bostezar de sueño.

Cada quien a su habitación... y puse el seguro en la mía... uno nunca sabe

Cuando desperté para bañarme vi la puerta entreabierta (y me sonó a invitación para entrar)

El problema con él es que somos muy buenos amigos... y la verdad no quiero ser su "rebote"
Sé que después de un corte uno busca una red de seguridad para no caer al suelo pero aquello a veces se complica más de lo que puede resultar de utilidad.

Y aún no estoy lista para dramas... creo que nunca más lo voy a estar.


¡PARE DE SUFRIR!

jueves, 15 de julio de 2010

En 2007 cuando corté con Pablo por primera vez (así medio feíto) tuve suficiente melodrama como para querer evitar siquiera hablar con él durante mucho tiempo.

Hartas noches estuve en vela esperando que sonara el maldito celular y con una sensación de tener un globo inflado dentro de la boca del estómago. Lloré cual Magdalena y me metí de lleno en la biblioterapia, a la lectura de cosas de manejo de emociones y ondas así.

Cuando me fui a vivir con él más bien estaba a disgusto porque me sentía ignorada: casi no estaba en casa, llegaba tardísimo y dormía poco conmigo. Tampoco me llamaba y sentía falta de interés. Había noches en las que no podía parar de pensar y sentía presión bajo la nuca. No podía controlarlo y empecé a hacer ejercicios para frenar mi mente enloquecida.

¡paaaaaaaaare de sufriiiiiir!

A partir de ahí procuro dejar el celular en silencio y lo meto a un cajón de ropa. Si se acaba el mundo no me importa, sólo quiero que me dejen dormir.

Pesadillas de una noche de verano

viernes, 2 de julio de 2010

Anoche tuve dos sueños horrendos:
En uno se moría mi padre y en el otro se moría ÉL
(haga el lector cualquier clase de elucubraciones psicoanalíticas por mi mente homicida de figuras masculino-paternas)

Me dio una crisis de ansiedad en sueños. Desperté con una terrible sensación. Tanto que metí a mi gata a la habitación para que me calmara con sus ronroneos mientras yo intentaba volver a dormir.

Hace unos días extrañé un poquitín a mi papá. Extrañe haber dejado de ser su princesa.

Creo que me dejó de querer con devoción cuando empecé a salir con ÉL. Quizás notó que a partir de ese momento se terminaba nuestro Electresco romance griego y que yo no podría volver a entregar mi corazón de la manera intensa y hasta un poco enferma como con Pablo.

Hace unos meses, cerca de mi cumpleaños mi papá me dio dinero. No fue mucho pero hacía unos dos años que no me daba nada. Su último regalo, casi después de irme a vivir con Pablo fue una pulsera de acero que atesoro en un rincón y que uso de vez en cuando. Aquella vez me sorprendió pero juzgué que era una manifestación de verdadero afecto. Con lo ortodoxo que es mi padre y con lo manipuladora que soy (no le dije que me iba a vivir con Pablo, sino con una amiga) lo consideré el inicio de una tregua. Como decir: tú y yo estamos en paz.

Cuando me separé de Pablo mi madre lo supo por las sátrapas chismosas de mis hermanas. Supongo que mi padre se enteró pero no dijo ni pío. Noté algo de compasión en su mirada. Debe haber sabido que estaba destruída y que mencionarlo siquiera me hubiera destrozado en pedacitos.

El día que me dió el dinero no quise aceptárselo, porque durante un tiempo los recursos fueron como un látigo controlador. Me hizo una cara de ternura que no pude soportar y lo acepté con un nudo en la garganta que apenas me dejó soltar un quedo gracias.

Mi relación familiar ha sido muy difícil siempre. Mi madre fue prácticamente ausente y mi padre un cariñoso excesivo, pero controlador en igual medida. Ahí está la fuente de todas mis patologías psíquicas... bueno... eso ya se sabía.