Destinos separados

viernes, 15 de abril de 2011




Un amigo me llevó a ver esta película a punta de engaños. Me prometió acción, pero la peli es como un love flick de closet.
Dada mi situación emocional, casi me saca las lagrimitas en algunos momentos.
Soy sensible, y qué

Me puse a pensar en qué tan dueños de nuestras decisiones amorosas somos. El argumento es que básicamente existe un plan para nosotros y que una bola de sombre-rudos andan corrigiendo el camino de cualquiera que intenta desviarse del plan. En el plano amoroso, dos necios se enganchan y él busca estar con ella a toda costa. A uno de los vigilantes se le va la onda y permite que el tipo se desvíe del plan. Esto resulta en que él se entere de cuál es la realidad.


Cuántas veces no sentimos claros mensajes del universo para alejarnos de una persona y terminamos haciendo justamente lo opuesto... sólo falta que nos prohiban algo para que se vuelva deseado, o que las cosas se vuelvan tan complicadas que por un lado queremos salir corriendo, pero por otro hacemos todo lo posible por no emprender la carrera.

Adicionalmente. Ese tipo de películas refuerza la idea del romance imposible, de los mitos de los amores que matan y que los que no matan mueren, en palabras del mismísimo Sabina.

Es tristísimo darse cuenta de que el amor no es más que una idea, que no es más que un love flick disfrazado de película de acción.

Snif

Cambiando hábitos

jueves, 14 de abril de 2011

Una se llega a hartar de la etiqueta de mujer fatal.

Siempre he sido agresiva en el buen sentido... si me provocan, contesto con pocas posibilidades de que alguien me pueda contestar de vuelta... y es un asunto que no pienso mucho, alguna parte del cerebro me funciona rápidamente para no ceder ante el enemigo. Eso, por supuesto, me ha traido el mote de agresiva (malaonda) y sobre todo de mujer fatal.
Adicionalmente, tiene un rato que no tengo un novio formal... entonces como me llegan a ver con más de uno, aunque no les resulte claro, les parece que soy una comehombres.

Algún día, un sujeto me lo dijo tal cual, y como bien sabe el lector asiduo a este lugar, son pocos los tormentos de piel y aliento que me he permitido.

Lo peor (o lo mejor) es que la etiqueta provoca a los espíritus jóvenes, que me persiguen a veces con furibundas ansias.

Hay uno en particular que desconoce de discreción... hoy, frente a varios que nos conocen me alegó una contractura en el cuello y se plantó con toda la intención de que le diera un masaje

¡MI-VI-DA!

No moví un dedo y le dije que no... que eso no se iba a ver bien...

Me dijo paranoica.

El caso, es que no desprecio el jugueteo y la coquetería, pero algo que me ha enseñado la vida es que uno tiene que ser discreto cuando la cosa no es en serio... y eso, los espíritus jóvenes no lo saben (o quieren gritarle a medio mundo sus logros sexosos)

Otro cambio importante es que estoy aprendiendo a no contestar las provocaciones con afán de ganar, sino con afán de ignorar. Y me está saliendo bien...

Ya me harté de ser mujer fatal

No sé qué hacer conmigo

jueves, 7 de abril de 2011

Hay dos cosas que no puedo tolerar: A los estúpidos y las ausencias.

Con los primeros he aprendido a lidiar, aunque aún no los tolero, pero el asunto de las ausencias comienza a volverme loca.

Realmente nunca hemos terminado tú y yo. Lo que tenemos son pequeños descansos el uno del otro. Descansos en los que finjo enamorarme del primero que cruzaq por mi camino, pero en realidad tú eres el único mal que puede enfermarme. El único que me revuelve las entrañas con ferocidad, el que me quita el sueño y me puede provocar semejantes crisis de ansiedad.

Me está costando mucho trabajo en esta ocasión. Creo que cada vez se me complica más poderme entretener con otra piel.

Mi descostumbre a la seducción es lo peor. No sé ni qué decir, ni qué hacer cuando alguien me tira un piropo, o me observa detenidamente.

No sé qué hacer conmigo.
Y ni siquiera puedo llorar.
Sólo te siento en la boca del estómago. Y en esa parte de mi cabeza que se manifiesta en la frontera del sueño y la vigilia.

Quiero no estar.

Missing

miércoles, 6 de abril de 2011

En ocasiones extraño tu aroma, tu sonrisa al despertar, tu cálido abrazo, nuestro universo al hablar y el dormir sobre "mi hogar" (estupidamente ridícula forma que tenía yo de llamar ese espacio entre tu pecho y tus brazos cuando me abrazabas.

Pero te extraño, con nostalgia, ante lo ya vivido, no te extraño como para salir corriendo, cambiarme de ciudad y buscarte hasta encontrarte, .... lo siento, pero no te extraño así.

Te extraño, por lo que no pudo ser, por lo sueños que un dia compartimos y no logramos, te extraño por el tiempo que desperdiciamos, que hoy en dia sería más recuerdos, te extraño por los recuerdos no vividos y el no utilizados.

Me gustaria te convirtieras en mi amigo, quiza algún día...

Me gusta leer el twitter que hiciste solo para mi...

Sabes? Hice uno solo para ti... pero aún no me atrevo a darte follow por que sería un lazo, que quiza no sea sano ...

Si debo reconocerlo.... Te extraño, como los árboles extrañan el otoño, aún sabiendo que el otoño tiene un principio y un fin.