En todo el fin no lo busqué, cuando habitualmente está acostumbrado a que le llame (plan de números frecuentes) o que le mande mensajes, lo abrazo con menos ganas cuando nos saludamos, ayer cuando lo natural era que me llevara a mi casa le dije que me iba con alguien más.
Vivo muy cerca del lugar donde trabajo y adicionalmente manejar me ennerva, así que no tengo automóvil.
Llegué caminando y me lo encontré en el estacionamiento con otro amigo. Me gritó pero yo venía pensando en muchas cosas a la vez y sólo les correspondí el saludo agitando la mano y seguí caminando. No me nació ir, sorry.
Ayer yo lo fuí a buscar ( por aquello de que el producto no desaparezca del mercado) y él hizo exactamente lo mismo (al mismo tiempo) -el universo se ríe de mi persona...-
Después nos encontramos y se portó muy lindo. Yo trato de ser indiferente. Vigilo mi lenguaje corporal (que suele traicionarme con él) y trato de permanecer tranquila.
Ya no había hecho comentarios insinuadores. Los volvió a hacer.
Hace comentarios de un par de niñas guapas que vió y yo estoica permanecí fría como el viento, peligrosa como el mar (ja). Al no ver reacción, pone una mano sobre mi hombro (como diciendo, no te creas)
Cositas que hace en su calidad de provocador profesional pero que la infinita sabiduría de la abuela hubiera merecido un:
Pa' cabrón, cabrona y media.
He dicho
Un día a la vez, un día a la vez