Recuento de los daños

lunes, 7 de mayo de 2012

Pasaron las fiestas patronales de Santa Emilia mártir de las relaciones imposibles y los saldos fueron en contra:

Afortunadamente no se apareció mi última distracción (aunque Daniel metió la patota lo más que pudo y casi me lo lleva). Es la primera vez que ÉL se aparece en mi cumpleaños desde hace fácil como cuatro años, pero antes lo hacía como de cuerpo presente y a la fuerza... iba en calidad de mi señor, pero era como irreal verlo platicando con alguien. Esta vez se comportó muy distinto y hasta acabó preparando algo de botana medianochera para los que quedaban.

Tan dispuestito estaba que se puso a platicar con Daniel, con el ideciso y con el historiador, ahí todos juntos, ¡JA!

A últimas fechas lo he estado viendo casi diario y estoy contenta. Increíble.

Nadie dijo que fuera fácil, pero lo cierto es que con todo y todo, hemos aprendido a dialogar, aunque hay días en los que nos cuesta muchísimo trabajo.

Hay días en los que estoy feliz, pero eso de la monogamia, como que creo que no es lo mío para siempre, por lo menos no he tenido ningún episodio del que me pueda arrepentir. A ver cuánto me dura el gusto.

Ponerle nombre

viernes, 24 de febrero de 2012


TORMENTO me reclamó algunas cosas, como que lo nuestro no tiene nombre y no sabemos qué es. Y creo que en parte tiene razón. Dejamos de ser novios cuando dejamos de vivir juntos y a ratos yo lo considero todavía así, pero en mi vida diaria no lo es. Debo aceptar que sí hay algo utilitario: Que lo busco cuando necesito que alguna de mis dos necesidades fundamentales sea satisfecha porque nadie mejor que él...

El caso es que he estado pensando en nombrar eso y no llego a ningún lado... quizás porque una de las funciones de las palabras es la representación de la realidad. Y al parecer por aquí no queda más que encuentros fugaces.

Sigo viendo su forma de vida y ni me gusta, ni me resulta compatible, y sé que para él ocurre algo similar. Mientras tanto las posibilidades reales de convivencia que tengo no me gustan y los que me gustan no son reales ¡ja!

Mientras tanto, Peligro se sigue paseando por aquí y yo finjo ingorarlo. Le llamó a su novia para verla cerca (pero no tanto). Sé que cuando lo pierdo termina por presentarme a la culpable, y hasta ahora no lo ha hecho. Y me resulta curioso. Acordé conmigo misma que no me voy a molestar por sus insinuaciones y provocaciones. Simplemente no voy a hacerle caso. Hoy se portó bien (quizás porque la última vez le conté del episodio de encuentro alcoholizado), y hubo un momento en el que me preguntó por la víctima. Le dije que no nos hemos buscado (tal como me lo esperaba) y él me preguntó si hasta ahí habría llegado. Le contesté:

-¿Con todas las personas con las que te acuestas te involucras emocionalmente?

Ojos de sorpresa. Llamada. Abrazo largo. Vengo en la semana.

gris

miércoles, 22 de febrero de 2012

Esta semana estoy fundamentalmente gris.

Estoy casi segura que es hormonal, pero adicionalmente mi tormento favorito ha estado muy alejadito y mis necesidades sexoemocionales no se encuentran satisfechas.
Y lo peor es que sé que se aleja cuando encuentra un nuevo entretenimiento (si no lo sabré yo) y eso me parte el ego y el yo-rosa en pedacitos. Hemos llegado al punto en el que él sabe que yo tengo entretenimientos y yo sé que él los tiene pero nos seguimos buscando porque somos el uno para el otro como una terrible adicción

Adicción a la ilusión...

A lo que sabemos que no tendremos nunca, pero anhelamos con la parte más profunda y cursi del alma

Y mi cabeza, muy macha me dice que eso no tiene ningún futuro y que yo mejor debería salir corriendo por un borrado rápido de memoria al estilo del Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos para matarlo de una vez por todas en mi interior. Pero nadie advirtió que las adicciones son fáciles de dejar. Quizás también improvisaré un hostal como el que narra Marcela Serrano en el libro que habla de las mujeres tristes... una clínica de rehabilitación del desamor en la que circulen todo el día hombres pasajeros, guapos e inteligentes, de esos que sirven perfectamente para distraer del mal amor.






Poner Poker face y no morir en el intento

martes, 14 de febrero de 2012

Esto no es un post de amor
REPITO
Esto no es un post de amor

Es sobre el trabajo que me ha costado aprender a poner cara de jugador de poker y disimular mi habitual transparencia. Hoy lo hice en repetidas ocasiones y creo que me salió bien.

Toda emoción que me agarra se exhibe sin piedad en mi cara. La pena es la peor. Me da pena algo y me pongo toditita roja. Y aunque he aprendido a ocultar ciertas cosas, la penita es la que me cuesta más trabajo

Hoy, mi buen amigo Daniel  se aventó una puntadota a la hora de la comida, en frente de otros compañeros:

"Quesque hoy es día de hacerle el amor a la amistad"

Por poquito y me ahogo con la sopa, porque soy especialista para cumplir tal objetivo, pero solté una risita controlada y reconocí el ingenio de la frase.

Por dentro examinaba mi más reciente historial...

Horas antes, estando con el historiador (ahora novio de una de mis mejores amigas) se echó una puntada similar...

Parece que volverme diestra en el manejo del poker face me costará algún trabajo.