Ponerle nombre

viernes, 24 de febrero de 2012


TORMENTO me reclamó algunas cosas, como que lo nuestro no tiene nombre y no sabemos qué es. Y creo que en parte tiene razón. Dejamos de ser novios cuando dejamos de vivir juntos y a ratos yo lo considero todavía así, pero en mi vida diaria no lo es. Debo aceptar que sí hay algo utilitario: Que lo busco cuando necesito que alguna de mis dos necesidades fundamentales sea satisfecha porque nadie mejor que él...

El caso es que he estado pensando en nombrar eso y no llego a ningún lado... quizás porque una de las funciones de las palabras es la representación de la realidad. Y al parecer por aquí no queda más que encuentros fugaces.

Sigo viendo su forma de vida y ni me gusta, ni me resulta compatible, y sé que para él ocurre algo similar. Mientras tanto las posibilidades reales de convivencia que tengo no me gustan y los que me gustan no son reales ¡ja!

Mientras tanto, Peligro se sigue paseando por aquí y yo finjo ingorarlo. Le llamó a su novia para verla cerca (pero no tanto). Sé que cuando lo pierdo termina por presentarme a la culpable, y hasta ahora no lo ha hecho. Y me resulta curioso. Acordé conmigo misma que no me voy a molestar por sus insinuaciones y provocaciones. Simplemente no voy a hacerle caso. Hoy se portó bien (quizás porque la última vez le conté del episodio de encuentro alcoholizado), y hubo un momento en el que me preguntó por la víctima. Le dije que no nos hemos buscado (tal como me lo esperaba) y él me preguntó si hasta ahí habría llegado. Le contesté:

-¿Con todas las personas con las que te acuestas te involucras emocionalmente?

Ojos de sorpresa. Llamada. Abrazo largo. Vengo en la semana.

gris

miércoles, 22 de febrero de 2012

Esta semana estoy fundamentalmente gris.

Estoy casi segura que es hormonal, pero adicionalmente mi tormento favorito ha estado muy alejadito y mis necesidades sexoemocionales no se encuentran satisfechas.
Y lo peor es que sé que se aleja cuando encuentra un nuevo entretenimiento (si no lo sabré yo) y eso me parte el ego y el yo-rosa en pedacitos. Hemos llegado al punto en el que él sabe que yo tengo entretenimientos y yo sé que él los tiene pero nos seguimos buscando porque somos el uno para el otro como una terrible adicción

Adicción a la ilusión...

A lo que sabemos que no tendremos nunca, pero anhelamos con la parte más profunda y cursi del alma

Y mi cabeza, muy macha me dice que eso no tiene ningún futuro y que yo mejor debería salir corriendo por un borrado rápido de memoria al estilo del Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos para matarlo de una vez por todas en mi interior. Pero nadie advirtió que las adicciones son fáciles de dejar. Quizás también improvisaré un hostal como el que narra Marcela Serrano en el libro que habla de las mujeres tristes... una clínica de rehabilitación del desamor en la que circulen todo el día hombres pasajeros, guapos e inteligentes, de esos que sirven perfectamente para distraer del mal amor.






Poner Poker face y no morir en el intento

martes, 14 de febrero de 2012

Esto no es un post de amor
REPITO
Esto no es un post de amor

Es sobre el trabajo que me ha costado aprender a poner cara de jugador de poker y disimular mi habitual transparencia. Hoy lo hice en repetidas ocasiones y creo que me salió bien.

Toda emoción que me agarra se exhibe sin piedad en mi cara. La pena es la peor. Me da pena algo y me pongo toditita roja. Y aunque he aprendido a ocultar ciertas cosas, la penita es la que me cuesta más trabajo

Hoy, mi buen amigo Daniel  se aventó una puntadota a la hora de la comida, en frente de otros compañeros:

"Quesque hoy es día de hacerle el amor a la amistad"

Por poquito y me ahogo con la sopa, porque soy especialista para cumplir tal objetivo, pero solté una risita controlada y reconocí el ingenio de la frase.

Por dentro examinaba mi más reciente historial...

Horas antes, estando con el historiador (ahora novio de una de mis mejores amigas) se echó una puntada similar...

Parece que volverme diestra en el manejo del poker face me costará algún trabajo.


Ánimos vengativos

viernes, 10 de febrero de 2012

Una de mis mejores amigas usa una frase que me encanta cuando está enojada
"QUIERO MATAR Y COMER DEL MUERTO"
Me causa mucha gracia el humor negro, pero además describe perfectamente mi estado de ánimo.
Estaba por postearle una cosa asquerosamente cursi a mi tormento permanente y me topé un post de una "amiguita" suya que yo sé que lo ama con locura desesperada con el mensaje ¡upppps!



POR SUPUESTO ENLOQUECÍ Y ME TRANSFORMÉ EN GÁRGOLA DE CELOS VERDES.

Yo le he preguntado varias veces por el estatus de esa relación y siempre lo niega, pero van apareciendo pistas de esta naturaleza. En última instancia le dije que podía hacer con su culo un papalote, pero que
1. NO QUERÍA ENTERARME
2. SE TENÍA QUE CUIDAR

y no quería enterarme porque sé que con esa persona puedo enloquecer de celos. Porque aunque he trabajado en no sentirlo mío, soy un maldito animal territorial que se olvida de cualquier razonamiento cuando se siente amenazado... entonces como buena loca, opté inmediatamente por la terapia ocupacional sin tregua para calmar mi hígado.

Y de repente:

Que se me aparece el amiguito de la borrachera de la semana pasada que venía a ver a un amigo que tenemos en común...

No pude hacer más que reírme, porque cayó como del cielo a darme unos abrazos con una enorme sonrisa...

-y yo sentí que el universo se burlaba ampliamente de mi-
So... a ver qué dicta el cosmos para esta noche... PORQUE HOY ME VOY A DEJAR LLEVAR